lunes, noviembre 27, 2006

BENEDICTO XVI EN EL CAMINO CORRECTO

Benedicto XVI iniciará delicado viaje a Turquía
Por Philip Pullella
CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - El Papa Benedicto XVI comenzará el martes uno de los viajes más delicados de un Pontífice, su visita a Turquía, un país donde el resentimiento bulle por sus comentarios sobre el Islam y la oposición al intento de Ankara de ingresar a la Unió Europea.
La visita del líder de 1.100 millones de católico romanos tenía la intención original de ser un acontecimiento centrado en torno a un encuentro con la máxima autoridad de los 250 millones de cristianos ortodoxos del mundo, asentada en Estambul.
Pero tomó ramificaciones políticas mucho más vastas en las relaciones entre los países occidentales e islámicos, los nexos católico-musulmanes y las propias aspiraciones de Turquía a ser parte de la UE.
El Papa, de 79 años, tendrá que intentar reparar el daño en varios frentes al visitar el país predominantemente musulmán que es oficialmente secular.
La actitud hacia el Papa en Turquía varía desde la indiferencia al odio religioso o político.
En septiembre, Benedicto XVI causó enojo entre musulmanes de todo el mundo con una conferencia que pareció retratar al Islam como una religión irracional contaminada por la violencia. Más tarde expresó que lamentaba el dolor que sus declaraciones causaron, pero no llegó a pedir una disculpa.
Muchas autoridades islámicas quieren que establezca claramente que cree que el Islam es una religión de paz.
"Pienso que la actitud que el Papa debería tomar es que ni el Islam ni la cristiandad son una fuente de violencia," dijo Ali Bardakoglu, director general de Asuntos Religiosos de Ankara que controla a los imanes y escribe sus sermones.
En un mundo post 11 de septiembre, en donde algunos en los países occidentales asocian al Islam con violencia, se espera que Benedicto XVI afirme su creencia de que todos los líderes religiosos deben tomar una postura unida sobre que la fe nunca puede ser usada para justificar la violencia.
MEZQUITA AZUL
Un posible gesto de reconciliación podría darse el jueves, cuando el Papa realice una visita añadida a último momento a la famosa Mezquita Azul de Estambul.
Será su primera visita a una mezquita como Papa y la segunda de un Pontífice en la historia. Su predecesor, Juan Pablo II, se convirtió en el primer Papa en visitar una mezquita, en Damasco, en el 2001.
Turquía planea severas medidas de seguridad para proteger al Papa, cuyo viaje abarca la capital, Ankara, y el centro comercial y cultural de Estambul, en donde el domingo decenas de miles de personas tomaron parte de una manifestación contra la visita en la que el lema fue "Papa, no vengas."
Benedicto XVI también visitará el sitio en el que se cree que vivió y murió la Virgen María, cerca de Esmirna, en la costa egea.
En una medida inusual para un viaje papal, Benedicto XVI no usará el "Papa-móvil" vidriado, sino que viajará en un auto cerrado.

martes, noviembre 21, 2006

PIERRE GEMAYEL ASESINADO POR EL TERRORISMO


Oriente Medio
Asesinado a tiros el ministro libanés y líder cristiano antisirio, Pierre Gemayel
El ministro de Interior acusa a Siria de estar tras el crimen, que ya ha sido condenado por Damasco y Hizbulá
Pierre Gemayel en una imagen de archivo del 3 de marzo de 2006

21/11/2006 Actualizada a las 20:31h
Beirut. (Agencias).- El ministro libanés de Industria y líder cristiano antisirio, Pierre Gemayel, ha sido asesinado a balazos por tres hombres armados que dejaron además dos de sus guardaespaldas muertos y un herido en un atentado perpetrado en las cercanías de Beirut. El ministro del Interior libanés, Ahmed Fatfat, acusó a Siria de estar tras el asesinato, que, sin embargo, ha sido ya condenado por Damasco y por Hizbulá, así como por el Departamento de Estado de EE.UU. que lo ha calificado de "acto de terrorismo". Gemayel, cristiano maronita y líder de las Falanges Libanesas, era uno de los hombres fuertes de las "fuerzas del 14 de marzo", opuestas a la influencia de Siria sobre el Líbano y que tienden a ver en Damasco la fuente de los muchos males que aquejan al Líbano. Era uno de los principales apoyos del gobierno del primer ministro Fuad Siniora. Geyamel, hijo y sobrino de presidentes libaneses, circulaba por el barrio de Chtaide cuando tres hombres interceptaron el coche y dispararon 24 balazos contra él, valiéndose de armas con silenciador, antes de darse a la fuga. Dos de sus guardaespaldas murieron en el hospital como consecuencia de las heridas sufridas en el atentado, según "Radio Líbano". La noticia fue primero comunicada por un grupo de diputados del bloque anti sirio "Fuerzas del 14 de marzo" que irrumpió en una rueda de prensa de uno de sus aliados, Saad Hariri. El propio ministro del Interior, Ahmed Fatfat, comunicó la noticia a los asistentes y acusó públicamente al régimen sirio de estar tras el atentado. Condena siriaSin embargo, el gobierno sirio se apresuró a condenar el atentado, antes que ningún otro país árabe: "Este crimen terrible tiene el objetivo de atentar contra la estabilidad y la paz del pueblo libanés", subraya la fuente, que destaca "el interés de Siria en la seguridad, la estabilidad y la unidad de Líbano". El padre del ministro asesinado, Amin Gemayel, presidente del Líbano entre 1982 y 1988, se abstuvo de acusar a nadie en concreto y pidió al pueblo libanés que no salga a las calles a protestar por lo sucedido y que no se deje llevar por sentimientos de venganza. La televisión LBC mostró los cristales del coche con numerosos impactos de bala y con manchas de sangre en los asientos. El chófer que conducía el vehículo del ministro, también herido, logró trasladar con vida a Gemayel al hospital cercano de San José de Daura, pero poco después falleció. Inmediatamente, las televisiones libanesas mostraron un gentío que se agolpaba en las puertas del hospital para intentar ver el cadáver, entre escenas de cólera e indignación. Entre los que visitaron el hospital estuvo el embajador de EE.UU. en el Líbano, Jeffrey Feltman. Condena de Hizbulá El grupo chií Hizbulá, en las antípodas políticas de lo que representaba Pierre Gemayel, también condenó con presteza el atentado y pidió "que no se acuse precipitadamente a otra parte o a otro país" por el atentado, en palabras del jeque Hasán Fadalah, parlamentario de Hizbulá, en declaraciones a la cadena Al Arabiya. El pro sirio Suleiman Franyie, ex ministro, acusó por su parte al gobierno de Fuad Siniora, que desde hace una semana ha sido abandonado por seis ministros pro sirios (cinco chiíes y uno aliado del presidente Emile Lahud). "Este asesinato solo beneficia a la mayoría parlamentaria", dijo Franyie. La tensión era evidente dentro y fuera del hospital. Soldados del ejército libanés ocuparon algunas calles, cerrándolas al tráfico, para evitar desbordamientos de la cólera popular. En la región del Meten, de donde era originario el asesinado, los comercios cerraron y algunos testigos aseguran que hay manifestantes en las calles que han quemado neumáticos en protesta por lo sucedido. El presidente Emile Lahud anunció que suspendía los actos de celebración del día de la independencia libanesa previstos para mañana, así como los desfiles militares con esta ocasión. El asesinato de Gemayel se produce en momentos en que las fuerzas políticas pro y anti sirias se encuentran más divididas que nunca. Los pro sirios, encabezados por Hizbulá, habían anunciado manifestaciones en los próximos días en protesta por el bloqueo de las negociaciones por un gobierno de unión nacional. Respondiendo a estas amenazas de manifestaciones, el líder de la mayoría parlamentaria anti siria había dicho hoy: "Los libaneses están cansados de palabras, solo quieren llevar a sus hijos a los colegios, tener trabajo, pero si ellos quieren utilizar la calle para impedir el tribunal internacional será el crimen mas grande". Hariri se refería al tribunal internacional que debe juzgar el asesinato de su propio padre, Rafic Hariri, en febrero de 2004, una de las exigencias más vehementes de las fuerzas anti sirias, que también acusan a Damasco de estar tras aquel atentado. Reacción de EE.UU El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó hoy el asesinato del ministro de Industria del Líbano, Pierre Gemayel, y afirmó que "ha vuelto a aparecer la fea cara del terrorismo". En un desayuno con soldados en la Base Hickam de la Fuerza Aérea, en Hawai, el mandatario calificó de "bárbaro" el asesinato y pidió el fin de "la injerencia de Siria e Irán" en el Líbano. En Washington, el Departamento de Estado dijo que el asesinato de Gemayel, en las cercanías de Beirut, era un "acto de terrorismo". El subsecretario Nicholas Burns afirmó que EE.UU. considera el atentado como un acto de intimidación contra la coalición gobernante en el Líbano.

viernes, noviembre 17, 2006

MILTON FRIEDMAN

ECONOMIA Y SOCIEDAD EN INTERNET
(Comentarios a jose@chile.com. Para recibir estos mensajes, gratis, solicitarlo a pandrade@chile.com. Se estimula a compartirlos, pero se prohibe publicarlos en la prensa. Derechos reservados). LA CARTA DE FRIEDMAN A PINOCHET
(Nota de JP. Comparto con Uds. el texto completo de la histórica carta que le envió Milton Friedman al Presidente Pinochet el 21 de Abril de 1975. Ella aparece en el libro de memorias de Milton y Rose Friedman titulado "Two lucky people", cuya copia, generosamente dedicada, guardo como un tesoro. En los últimos 10 años forjamos una amistad intelectual con MF en múltiples encuentros, de los cuales destaco tres: a) El 1 de Mayo de 1996 lo visité, con mi amigo Carlos Gómez, en su departamento en San Francisco con ocasión de los 15 años del inicio de operaciones del sistema de AFP y fuimos deslumbrados por horas por una mente brillante y un corazón valiente; b) Al año siguiente, viajamos juntos en una limousine interminable desde SF a San José, con Rose y el presidente del Cato Institute Ed Crane, pues en un gesto notable accedió a introducirme en una conferencia que me habían pedido 200 empresarios líderes de Sillicon Valley; c) Junto con Antonio Martino, entonces Ministro de Defensa de Italia, fuimos los únicos extranjeros invitados a la ceremonia en la Casa Blanca del 9 de Mayo del 2002, llamada "A Lifetime of Achievement: Milton Friedman at 90", en la cual destacaron sus contribuciones el Presidente George W. Bush, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el Presidente del Federal Reserve Alan Greenspan, el Ministro de Justicia de Reagan Ed Meese, y el Premio Nobel Gary Becker. Las ideas de MF fueron claves en la Refundación de Chile y, desde ya, fue en el Capítulo 11 de su libro "Capitalismo y Libertad" donde por primera vez leí, a mediados de los 60, la idea que cambiaría mi vida: que en una sociedad libre se podía y se debía privatizar la previsión social. Como no me atrevo a traducir a Yeats, permítanme despedirme de MF con este poema en inglés: "Think where man´s glory most begins and ends/And say my glory was I had such friends").

21 de Abril, 1975.

Personal

Excmo. Sr. Augusto Pinochet Ugarte
Presidente
Edificio Diego Portales
Santiago, Chile

Estimado señor Presidente:

Durante la visita que le hiciéramos el viernes 21 de Marzo, realizada con el objeto de discutir la situación económica de Chile, Usted me pidió que le transmitiera mi opinión acerca de la situación y políticas económicas chilenas luego de completar mi estancia en su país. Esta carta responde a tal requerimiento.

Permítame primero decirle cuán agradecidos estamos mi esposa y yo de la cálida hospitalidad que nos brindaran tantos chilenos durante nuestra breve visita; nos hicieron sentir como si realmente estuviéramos en casa. Todos los chilenos que conocimos estaban muy conscientes de la seriedad de los problemas que su país enfrenta, dándose cuenta de que el futuro inmediato iba a ser muy difícil. Sin embargo, todos mostraban una firme determinación en aras de superar dichas dificultades y una especial dedicación en el trabajo por un futuro más próspero.

El problema económico fundamental de Chile tiene claramente dos aristas: la inflación y la promoción de una saludable economía social de mercado. Ambos problemas están relacionados: cuánto más efectivamente se fortalezca el sistema de libre mercado, menores serán los costos transicionales de terminar con la inflación. Sin embargo, y pese a estar relacionados, se trata de dos problemas diferentes: el fortalecimiento del libre mercado no culminará con la inflación per se, como tampoco terminar con la inflación derivará automáticamente en un vigoroso e innovador sistema de libre mercado.

La causa de la inflación en Chile es muy clara: el gasto público corresponde, aproximadamente, a un 40% del ingreso nacional. Cerca de un cuarto de este gasto no deriva de impuestos explícitos y, por lo tanto, debe ser financiado emitiendo una mayor cantidad de dinero; en otras palabras, a través del impuesto oculto de la inflación. El impuesto inflación, utilizado para levantar una cantidad de dinero equivalente al 10% del ingreso nacional es, por ende, extremadamente gravoso - una tasa impositiva de 300% a 400% (es decir, la tasa de inflación)- impuesta sobre una estrecha base de cálculo- 3% a 4% del ingreso nacional (es decir, el valor de la cantidad de dinero que circula en Chile como efectivo y depósitos en cuentas corrientes).

Este impuesto inflación genera un enorme daño al inducir a las personas a dedicar un gran esfuerzo por limitar su posesión de dinero en efectivo. Esa es la razón por la cual la base es tan estrecha. En la mayoría de los países, desarrollados y subdesarrollados, la cantidad de dinero es más cercana al 30% del ingreso nacional que al 3% o 4% de éste. Desde la perspectiva del gasto total, que es un múltiplo del ingreso, el dinero en Chile alcanza sólo a algo así como 3 días de gasto, lo que fuerza a realizar nada más que operaciones de subsistencia en el rubro comercio, además de estrangular al mercado de capitales.

Existe solo una manera de terminar con la inflación: reducir drásticamente la tasa de incremento en la cantidad de dinero. En la situación de Chile, el único modo para lograr la disminución de la tasa de incremento en la cantidad de dinero es reducir el déficit fiscal. Por principio, el déficit fiscal puede ser reducido disminuyendo el gasto público, aumentando los impuestos o endeudándose dentro o fuera del país. Exceptuando el endeudamiento externo, los otros tres métodos tendrían los mismos efectos transitorios en el empleo, aunque afectando a diferentes personas -disminuir el gasto público afectaría inicialmente a los empleados públicos, aumentar los impuestos afectaría inicialmente a las personas empleadas por quienes pagan impuestos, y endeudarse afectaría inicialmente a las personas empleadas por los titulares de los créditos o por la las personas que, de otro modo, hubieran conseguido esos fondos prestados.

En la práctica, disminuir el gasto público es, por lejos, la manera más conveniente para reducir el déficit fiscal ya que, simultáneamente, contribuye al fortalecimiento del sector privado y, por ende, a sentar las bases de un saludable crecimiento económico.

La disminución del déficit fiscal es requisito indispensable para terminar con la inflación. Un problema menos claro es cuán rápidamente debe terminarse con ella. Para un país como Estados Unidos, en el cual la inflación es de alrededor del 10%, yo aconsejo una política gradual de eliminación en dos o tres años. Pero para Chile, en que la inflación se mueve entre el 10% y 20% mensual, creo que graduar su eliminación no es viable; conllevaría una tan gravosa operación por un periodo de tiempo tan largo, que temo la paciencia no acompañaría el esfuerzo.

No existe ninguna manera de eliminar la inflación que no involucre un periodo temporal de transición de severa dificultad, incluyendo desempleo. Sin embargo, y desafortunadamente, Chile enfrenta una elección entre dos males, un breve periodo de alto desempleo o un largo periodo de alto desempleo, aunque sutilmente inferior al primero. En mi opinión, las experiencias de Alemania y Japón luego de la II Guerra Mundial, de Brasil más recientemente, del reajuste de postguerra en Estados Unidos, cuando el gasto público fue reducido drástica y rápidamente, argumentan en pro de un tratamiento de shock. Todas estas experiencias sugieren que este periodo de severas dificultades transicionales sea breve (medible en meses) para que así la subsecuente recuperación sea rápida.

Para mitigar los costos de la transición y facilitar la recuperación, creo que las medidas fiscales y monetarias debieran ser parte de un paquete que incluya medidas que eliminen los obstáculos a la empresa privada y que alivien la aguda angustia.

Para acotar, haré un bosquejo de los contenidos de un paquete de propuestas específicas. Mi conocimiento de Chile es muy limitado como para permitirme ser tanto preciso como exhaustivo, de modo que estas medidas deben ser consideradas más bien como ilustrativas.

Si este enfoque de shock fuera adoptado, creo que debiera ser anunciado pública, muy detalladamente y, además, entrar en vigor en una fecha muy cercana a dicho anuncio. Cuánto mejor informado se encuentre el público, más contribuirán sus reacciones al ajuste. A continuación propongo una muestra de las medidas que debieran ser tomadas:

1.- Una reforma monetaria que reemplace el escudo por el peso, con 1 peso = 10.000 escudos (o quizás 1.000 escudos). Por sí misma, esta medida no produciría ningún efecto sustancial, pero cumpliría una valiosa función sicológica.

2.- Un compromiso del gobierno de reducir su gasto en 25% dentro de seis meses; reducción que debiera tomar la forma de una disminución transversal del presupuesto de cada repartición en 25%, con los relativos a personal a tomarse cuán pronto como sea posible. Sin embargo, las reducciones de gasto debieran ser escalonadas en base a un periodo de seis meses para permitir el pago de generosas indemnizaciones. (Cualquier intento de ser selectivo o parcial tiene la probabilidad de fracasar debido a las posibles manipulaciones de cada repartición por lograr que la reducción presupuestaria afecte a otra de ellas. Es preferible hacer primero una reducción transversal, para luego reasignar el total ya reducido).

3.- Un crédito nacional de estabilización otorgado por el público para complementar la reducción del gasto durante los seis primeros meses para permitir así una más rápida reducción en la emisión de dinero que en el gasto. Las condiciones debieran incluir un reajuste por inflación para lograr la confianza del público en la determinación del gobierno de terminar con la inflación.

4.- Si fuera posible, un crédito externo de estabilización para el mismo propósito.

5.- Un categórico compromiso del gobierno de que después de seis meses no financiará más gasto alguno a través de la emisión de dinero. (Así como la recuperación económica se vaya dando, la cantidad de dinero deseable en términos reales, esto es, la cantidad consistente con precios estables, aumentará. Sin embargo, este incremento debiera servir como base para la expansión de un mercado de capitales privado en vez de utilizarse para financiar gasto público).

6.- Continuar con vuestra política actual de un tipo de cambio diseñado para aproximarse a un tipo de cambio de libre mercado.

7.- La eliminación de la mayor cantidad posible de obstáculos que, hoy por hoy, entorpecen el desarrollo del libre mercado. Por ejemplo, suspender, en el caso de las personas que van a emplearse, la ley actual que impide el despido de los trabajadores. En la actualidad, esta ley causa desempleo. También, eliminar los obstáculos a la creación de nuevas instituciones financieras. Asimismo, eliminar la mayor cantidad posible de controles sobre los precios y salarios. El control de precios y salarios no sirve como medida para eliminar la inflación; por el contrario, es una de las peores partes de la enfermedad. (Eliminar obstáculos, pero no sustituir subsidios. La empresa privada tendrá la facultad de gozar de las recompensas del éxito sólo si también arriesga soportar los costos del fracaso. Todo hombre de negocios cree en la libre empresa para todos, pero busca también favores especiales para sí mismo. Ningún obstáculo, ningún subsidio; esa debiera ser la regla).

8.- Tome las providencias necesarias para aliviar cualquier caso de real dificultad y severa angustia que se de entre las clases más pobres. Tome en cuenta que las medidas tomadas no producirán, por sí mismas, daño en estos grupos. El despido de empleados públicos no reducirá la producción, sino que simplemente eliminará gasto- sus despidos no significarán la producción de un pan o un par de zapatos menos. Pero indirectamente, algunas de las clases menos privilegiadas serán afectadas y, séanlo o no, el programa de medidas será señalado como el culpable de sus angustias. Por lo tanto, sería beneficioso tomar ciertas providencias de este tipo en dicho programa. En este aspecto, mi ignorancia de la situación y acuerdos actuales vigentes en Chile me hacen imposible ser más específico.

Un programa de shock tal como este podría eliminar la inflación en cuestión de meses. También fundaría las bases necesarias para lograr la solución de su segundo problema- la promoción de una efectiva economía social de mercado.

Este no es un problema de reciente origen, sino que surge de tendencias al socialismo que comenzaron hace 40 años y que alcanzaron su lógico, y terrible clímax, durante el régimen de Allende. Ustedes han sido extremadamente sabios en la aplicación de las muchas medidas que ya han tomado para revertir esta tendencia.

La eliminación de la inflación llevará a una rápida expansión del mercado de capitales, lo cual facilitará en gran medida la privatización de empresas y actividades que aún se encuentran en manos del Estado.

El más importante paso en este sentido es la liberalización del comercio internacional para, de este modo, proveer de una efectiva competitividad a las empresas chilenas y promover la expansión tanto de las importaciones como de las exportaciones. Lo anterior no sólo mejorará el bienestar del chileno común al permitirle adquirir todos los bienes al menor costo, sino que también disminuirá la dependencia de Chile en un sola exportación de importancia: el cobre. Quizás la mayor recompensa en esta área se obtendría a través de la liberalización de la importación de vehículos motorizados.

Estoy conciente de que su Gobierno ya ha dado pasos importantes y planea otros futuros en orden a reducir las barreras al comercio internacional y a liberalizarlo, y que, como resultado de ello, la ventaja competitiva real de Chile se refleja mejor en éste hoy que en las décadas pasadas. Este es un gran logro. También veo que en esta área existe un fuerte argumento a favor de una gradualización para entregar a los productores chilenos una oportunidad para ajustarse a las nuevas condiciones. No obstante, gradualismo no debe significar quedarse estancado. En mi opinión personal, creo que un buen consejo para Chile sería dirigirse a la liberalización del comercio a una velocidad y en una extensión mucho mayores de las que hasta ahora han sido propuestas. Un comercio totalmente libre es el objetivo final deseable, aunque no sea posible de alcanzar en el más cercano futuro.

Quisiera concluir esta carta diciendo que estoy seguro que Chile tiene un gran potencial. Ha sido un pueblo capaz, letrado, creativo y lleno de energía, que tiene una larga historia y tradición de orden y paz social. Hace unos cuarenta años atrás, Chile, como muchos otros países, incluyendo el mío, se encausó en la ruta equivocada- por buenas razones y sin maldad, ya que fueron errores de hombres buenos y no malos. El mayor error, en mi opinión, fue concebir al Estado como el solucionador de todos los problemas, de creer que es posible administrar bien el dinero ajeno.

Si Chile toma hoy la senda correcta, creo que puede lograr otro milagro económico: despegar hacia un crecimiento económico sostenido que proveerá una ampliamente compartida prosperidad. Pero para aprovechar esta oportunidad, Chile deberá primero superar un muy dificultoso periodo de transición.

Sinceramente,

Milton Friedman
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Sitio web del International Center for Pension Reform: http://www.pensionreform.org/ (en inglés)
Sitios web del Cato Institute: http://www.cato.org/ (en inglés); http://www.elcato.org/ (en español)Sitio web del Instituto Bruno Leoni: http://www.brunoleoni.it/ (en italiano)
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viernes, noviembre 10, 2006

OJO CON GRAMSCI

Gramsci y la sociología del conocimiento
Salvador Orlando Alfaro

Podría parecer paradójico a primera vista ir a la búsqueda de la estructura básica de la sociología marxista en los escritos anti-sociológicos de Antonio Gramsci.
Gramsci y la sociología del conocimiento: Un análisis de la concepción del mundo de las clases subalternasSalvador Orlando Alfaro Introducción Podría parecer paradójico a primera vista ir a la búsqueda de la estructura básica de la sociología marxista en los escritos anti-sociológicos de Antonio Gramsci. Sin embargo, los comentaristas y analistas de su obra han puntualizado que su rechazo a la sociología positivista no significa un rechazo a la posibilidad de la existencia de la reflexión sociológica dentro de la tradición marxista. Lo que Gramsci critica es la función abstracta, conservadora e ideológica del positivismo; por lo tanto, la sociología, al mismo tiempo que tiene que renunciar a sus ambiciones de elaborar un sistema absoluto de leyes sociales, puede contribuir a la comprensión de los orígenes, condiciones e importancia de los sistemas socio-culturales. Cada sociedad posee su propio sistema de racionalidad. La sociología está llamada a descubrirlo, ideologizarlo y sustituirlo por un sistema de racionalidad que beneficie a la totalidad de la sociedad civil. Precisamente en esto consiste la relevancia actual del pensamiento de Gramsci en un período caracterizado por el abandono a la utilización de la teoría crítica del capitalismo y por una gradual adhesión a las diferentes ?post-preocupaciones: post-idustrialismo, post-modernismo, post-colonialismo? (Wallerstein 2000). . La presente discusión no intenta presentar un análisis exhaustivo del desarrollo de la sociología del conocimiento y exponer su relación con la epistemología marxista. Sin embargo, debido a que los análisis teóricos de Gramsci son aquellos que tradicionalmente se discuten en la sociología del conocimiento, la discusión se centrará en algunos problemas teóricos que han emergido en el proceso de su desarrollo, tal es la relación entre la filosofía y la sociología, la teoría y la ideología y el problema de la objetividad. Al mismo tiempo, se abordarán algunos aspectos de la realidad social marginalmente discutidos por la sociología positivista y que, por el contrario, se constituyen en elementos centrales en el pensamiento y en la reflexión sociológica de Gramsci: la concepción del mundo de las clases subalternas. 2. Historicismo y la Sociología del ConocimientoEl aspecto básico de la sociología del conocimiento, como lo han indicado Berger y Luckmann, es que la realidad social es construida, mantenida y distribuida socialmente en procesos ?objetivos? permanentes; lo cual constituye el objetivo de la investigación empírica de la ciencia social. Sin embargo, la relación entre la sociología del conocimiento y la filosofía no ha sido uniformemente comprendido. Para Berger y Luckmann (1966), la filosofía se plantea interrogantes con respecto al estatus último de la ?realidad?, la sociología por el contrario, al investigar las variaciones en los tipos de conocimiento está obligada a atribuirlo a la diferenciación estructural de las sociedades.En la misma perspectiva Gurvitch (1972) argumenta que la sociología del conocimiento nunca plantea el problema de la validez de las ideas, sino que intenta solamente establecer los efectos de su ?presencia?, su ?combinación? y sus ?funciones? efectivas. La filosofía, por otro lado, se preocupa por la justificación de la validez de las ideas. La sociología del conocimiento, Gurvitch continúa, está limitada a la tarea de establecer las ?correlaciones funcionales?, las ?tendencias regulares?y ?la integración directa de las ideas en los esquemas sociales?. En contraste, Mannheim (1952) tiende a identificar ?conocimiento? con ?ideología?. Desde su punto de vista, la estructura social es el factor determinante que explica no solamente la diversidad sino también el contenido del pensamiento humano; consecuentemente, cada tipo de pensamiento es por naturaleza ideológico. Dicha identificación de conocimiento con ideología ha dado origen a cierto desencanto con la sociología del conocimiento en las décadas pasadas (Gurvitch 1972: 7-8). Como un intento de rescatar la sociología del conocimiento del impasse teórico producido por la identificación que Mannheim hace de conocimiento con ideología, Gurvitch ha insistido en la naturaleza empírica de la disciplina, cuyo objeto debe ser el análisis de los tipos de conocimiento: conocimiento perceptivo del mundo externo, conocimiento del Otro, conocimiento político, conocimiento técnico y conocimiento del sentido común. De igual manera, Stark (1958: 46-172) ha proporcionado una importante distinción entre la sociología del conocimiento y la teoría del conocimiento (crítica ideológica) y la cual tiene una elaboración mas detallada en los trabajos de Gabel. Al respecto, Gabel (1979: 127-145) rechaza la creencia comunmente aceptada que Ideología y Utopía de Mannheim representa un texto de sociología del conocimiento y sostiene que es sobre todo un ejercicio de ?crítica ideológica?. La sociología del conocimiento sistemáticamente analiza los ?tipos? de conocimiento e intenta establecer su origen social, no su determinación social. Al hablar del origen social del conocimiento es simplemente hacer referencia a una observación empírica; en contraste, la determinación social del conocimiento implica adoptar una postura crítica con respecto a éste. Específicamente, el origen social del conocimiento enfatiza la relación entre el conocimiento y la totalidad de la estructura social ? la que se presume homogénea ? sin ninguna consideración de la estructura de clases o del conflicto social; la determinación social del conocimiento hace énfasis en la relación del conocimiento con la estructura de clase, de modo que, en última instancia desacredita sus pretensiones ideológicas y relativiza la validez de su naturaleza científica y de su objetividad.A pesar que Gramsci nunca no se definió como sociológo, sus preocupaciones lo llevaron a tomar posición con respecto a los problemas más tradicionales de la sociología del conocimiento, en particular el problema de la génesis del Weltanschauungen o la construcción intelectual de la realidad y su difusión en las clases sociales. Gramsci no elaboró una teoría sistemática del conocimiento; sin embargo, formuló algunos, y muy útiles, criterios hermenéuticos en torno al análisis socio-histórico.Indudablemente, el enfoque que Gramsci utiliza para el estudio del conocimiento muestra profundas similitudes con los escritos del joven Marx, especialmente con La Ideología Alemana. En Gramsci lo mismo que en Marx, los hombres [y las mujeres] son los forjadores de la historia, no son espectadores de la historia, sujetos ciegos en relación al desarrollo de la tecnología, impotentes ante la presencia de las ideologías dominantes, desarmados ante el poder de las élites y los grandes teóricos de los sistemas burgueses. Por el contrario, la historia es la actividad conciente de los seres humanos en la consecución de sus objetivos. La Historia es, así, un acto político. En tal sentido, Gramsci está de acuerdo con la identificación ideología-conocimiento propuesta por Mannheim, pero la ha llevado hasta sus límites al incluir el conocimiento científico. Gramsci rechaza cualquier intento de separar artificialmente el problema de la determinación social del conocimiento con el problema de su origen social, como en las formulaciones de Stark y Gabel; al mismo tiempo, afirma, en contraposición a Gurvitch y Scheler, la primacía del ?conocimiento político? sobre cualquier otro tipo de conocimiento, incluyendo el conocimiento científico.Gramsci ha ideologizado a la misma sociología y ha intentado elaborar una sociología del conocimiento humanista e historicista, en la cual existe una subordinación completa de la totalidad de los fenómenos sociales a la conciencia crítica? de las masas. El conocimiento no es universal, y no puede ser absoluto en la medida que las estructuras sociales se encuentren estratificadas. Gramsci parece proponer que la unificación estructural de la sociedad es la precondición para la desideologización, despolitización y desalienación del pensamiento.Gramsci acepta el principio enunciado por Marx y Engels de la determinación social del conocimiento, la afirmación que las ideas no tienen una existencia independiente, sino que siempre se concretizan en condiciones socio-económicas específicas y concretas, y que las ideas dominantes de un período histórico dado son siempre las ideas de las clases dirigentes. Pero puede un determinado tipo de conocimiento asegurar su objetividad? La respuesta de Marx es que siendo el conocimiento una función de los interses de clase, no existe la necesidad de demistificarlo o desalienarlo en una sociedad que ha alcanzado la condición de ser una sociedad sin clases. En otras palabras, la determinación social del conocimiento no es un obstáculo para el logro de la objetividad. Dicha posición ha sido criticada y rechazada por Mannheim, para el que todo conocimiento es parcial, relativo e ideológico por naturaleza. Si para Marx el factor social que condiciona el conocimiento puede determinar la deformación de la realidad solamente en condiciones históricas donde las clases proletarias no han logrado la hegemonía política (el proletariado es el portador de la objetividad!), para Mannheim éste debe deformarla cualquiera que sean las condiciones. La tesis de Mannheim es mucho más radical que la de Marx en la medida que extiende el principio de la relatividad del conocimiento afectando al mismo marxismo. Gramsci trasciende a Marx y Mannheim. Como se ha indicado, Marx ha dejado de discutir en el problema de la determinación social del conocimiento y la consecuente deformación del pensamiento en las sociedades en las cuales el proletariado se ha convertido en hegemónico (Schaft 1973). En el caso de Mannheim, la ideologización del pensamiento no es total. Las ciencias naturales están exentas de las limitaciones de la determinación existencial. Para Gramsci, todo pensamiento es ideológico, incluyendo a la ciencia. ?Sin el hombre, puede existir la realidad? Todas las ciencias están ligadas a las necesidades humanas y a la actividad del hombre? (Gramsci 1966: 55). La realidad, de hecho, está siempre percibida y clasificada de acuerdo a las necesidades humanas.Si la realidad como la concemos y si nuestro conocimiento cambia continuamente ?si,esto es así, ninguna filosofía es definitiva sino todas están históricamente determinadas? es difícil imaginar que la realidad cambie objetivamente con cambios en nosotros mismos. . . . ¿Qué son los fenómenos? Son algo objetivo, existen en y para ellos, o son cualidades que el hombre ha aislado como consecuencia de sus intereses prácticos (la construcción de su vida económica) y de sus intereses científicos (la necesidad de descubrir un orden en el mundo y describir y clasificar las cosas, como una necesidad que en si misma está conectada y mediada por intereses prácticos futuros)? El conocimiento es una superestructura (o una filosofía no definitiva). (Gramsci 1971: 368).Si la ciencia no es un criterio para el conocimiento objetivo, existe algún otro criterio para respaldar la validez del pensamiento sin caer en un escepticismo o relativismo absoluto? Para Marx, en la sociedad sin clases el conocimiento será reunificado y la objetividad podrá lograrse; para Mannheim, un enfoque perspectivista (una pluralidad de perspectivas) puede llevarnos a la objetividad del pensamiento. Para Gramsci, la objetividad representa un consenso inter-subjetivo entre los seres humanos; es decir, la objetividad es historiorizada y humanizada:Objetivo siempre significa ?humanamente objetivo? lo cual puede sostenerse que corresponda exactamente a lo ?históricamente subjetivo?: en otras palabras, objetivo podría significar lo ?universal subjetivo?. El hombre conoce objetivamente en tanto el conocimiento es real para toda la raza humana históricamente unificada en un sistema cultural único? (Gramsci 1971: 445).Así, Marx, Mannheim y Gramsci están de acuerdo con la necesidad de identificar el conocimiento con la ideología. Lo que los separa, en mi opinión, es la noción de ideología. Para Marx la ideología denota un conjunto de ideas que reflejan la existencia social en una forma deformada, ilusoria y mistificada. En tanto Gramsci le asigna un valor y una connotación positiva. La ideología es una teoría que se encuentra en relación directa con la praxis humana; de hecho, es a nivel de la ideología que los seres humanos se vuelven concientes del conflicto social. Consecuentemente, las ideologías tienen un valor histórico; representan una herramienta para la comprensión de los procesos socio-históricos y una guía práctica para la realización de un determinado programa político. En este último sentido, las ideologías tienen también un valor psicológico; en efecto, ellas son capaces de organizar a las masas. El análisis de las ideologías se convierte para Gramsci en la base para la elaboración de una teoría marxista del conocimiento. En tal sentido, las ideologías tienen en última instancia un valor gnoseológico, siendo la determinación de su valor histórico y psicológico el criterio para el establecimiento del pensamiento objetivo.La metodología de la sociología burguesa (positivista) intenta describir, clasificar e interpretar los procesos socio-históricos de acuerdo a los criterios de validez utilizados en las ciencias naturales. La aparente validez de dicha metodología presupone y es el resultado de la ausencia en las masas de una conciencia crítica y de su pasividad política. Además, para esta corriente la conciencia crítica es un obstáculo, mientras que la pasividad política es una condición favorable, para el avance del conocimiento científico. En contraste para Gramsci, la conciencia crítica y la voluntad humana organizada son los únicos elementos superestructurales capaces de impedir el desarrollo ?objetivo? de la ciencia y la tecnología. Así, Gramsci en oposición al positivismo burgués y al marxismo ?científico?, minimiza hasta el punto de negar la dimensión objetiva de los procesos naturales y sociales; por el contrario, se enfoca en la dimensión subjetiva de dichos procesos. El factor subjetivo es de crucial importancia para la comprensión de los procesos históricos, así como también para la explicación de los procesos cognitivos. Pero cómo puede entenderse el papel que juega el factor subjetivo en el proceso cognitivo? Ciertamente no en el sentido weberiano de la contribución individual en el proceso de conocimiento. Para Gramsci, la acción colectiva de las clases subalternas es la base, y el criterio más importante, para la comprensión de la historia.La sociología marxista del conocimiento es, entonces, una forma de conciencia crítica, una forma de pensamiento ideológico. Esto implica que la validez de la investigación sociológica no reside en su función científica sino en su función ideológica; es decir, en su capacidad de organizar las experiencias de las masas. En la medida que los sociólogos faciliten el proceso de organización de dichas experiencias de una manera intelectual, su trabajo puede considerarse legítimo en el marco de una teoría crítica (marxista) de la sociedad. Su función se convierte de una a-crítica, a-política, a-filosófica y supersticiosa ?concepción de los mundos? que prevalece entre las clases subalternas, como lo son el ?sentido común?, el ?folklore? y la ?religión? a una concepción del mundo, históricamente más integral y universal, la cual es la ?filosofía de la praxis?.La filosofía de la praxis no tiende a dejar al ?sujeto? en su filosofía primitiva del sentido común , sino que los lleva a una concepción más alta de la vida. . . La conciencia de ser una parte particular de la fuerza hegemónica (esto es decir, la conciencia política) es la primera etapa hacia una futura auto-conciencia progresista en la que la teoría y la práctica serán finalmente una. . . la auto-conciencia crítica significa, histórica y políticamente, la creación de una élite deintelectuales? (Gramsci 1971: 332-334).En esta perspectiva, el conflicto de clase se convierte para Gramsci en el conflicto visible de otro tipo de conflicto más profundo, el de la confrontación entre las construcciones intelectuales de la realidad (Weltanschauungen). El proceso cognitivo se convierte así en una parte integral de los conflictos sociales y no puede ser analizado independientemente de su realidad.En conclusión, la característica distintiva del enfoque marxista de Gramsci con relación a la teoría del conocimiento podría resumirse en los siguientes puntos:?El historicismo es el componente esencial del marxismo, consecuentemente los problemas del historicismo son centrales en el desarrollo de la teoría del conocimiento.?El historicismo es una perspectiva revolucionaria en la medida que sus funciones prácticas estén orientadas a la modificación de la existencia social y de las estructuras sociales existentes.?El marxismo es la ?concepción del mundo? más integral, una fuerza histórica del desarrollo y del cambio. Al ofrecer a las masas una nueva visión del mundo, determina como lo hace cualquier movimiento religioso, cambios profundos en su forma de pensar y en su conducta.?El desarrollo de las clases subalternas y su movimiento ascendente hacia una hegemonía cultural, ideológica y política es el criterio fundamental para el análisis de todos los fenómenos históricos, sociales y culturales.?La dominación de una clase sobre la otra siempre es la dominación de una determinada Weltanschauung sobre otra; en consecuencia cualquier movimiento revolucionario, si intenta ser fructífero, tiene que ser precedido por una profunda reforma intelectual y moral, por una transformación radical de la conciencia. (La hegemonía es una reforma de la conciencia, señala Gramsci).?La realización de la hegemonía política es el resultado de una relación dialéctica entre los intelectuales y las masas. El establecimiento de dicha relación trae consigo una transformación necesaria de las clases subalternas, así como una transformación radical del papel del intelectual, en la sociedad.?El desarrollo político de las clases subalternas, en última instancia, es siempre una forma de desarrollo cultural. Es decir, la actividad política tiene como objetivo la creación de nuevas formas culturales.?La unificación cultural e ideológica de una sociedad es finalmente el resultado de su unificación estructural.3. El sentido común y el folklore: La concepción del mundo de las clases subalternas La sociología de Gramsci puede correctamente caracterizarse como la sociología política de la historia, una sociología que interpreta la historia universal desde el punto de vista de la historia particular de las clases subalternas. Su sociología es historicista, macroscópica y dialéctica. Es una sociología que analiza el universo socio-cultural desde una posición de totalidad. Al igual que Lukács, Gramsci concibe dicha totalidad como el objeto determinante, así como el sujeto de conocimiento (Lukács 1972) precisamente es esta noción lo que separa la sociología marxista de la positivista. La sociología positivista, en sus diferentes variantes, busca establecer las relaciones entre fenómenos y arribar a sus significados desde el contexto de lo inmediatamente dado y aparente del mundo de los hechos. En Gramsci, los hechos son solamente aspectos de un proceso histórico y dialéctico. El análisis de un fenómeno dado es incompleto sí la historia de su desarrollo no es tomada en cuenta. Asimismo, la historia de un determinado fenómeno es también incompleto si no se consideran las interrelaciones entre los fenómenos. Es desde esta perspectiva general que Gramsci analiza varios problemas que se le plantean a la teoría y al cambio social. Los análisis de la emacipación política y cultural de las clases subalternas, constituye para Gramsci, uno de los problemas fundamentales de la teoría sociológica marxista. La transformación cultural de las clases subalternas significa para Gramsci el paso de una condición de inmadurez cultural a una de autonomía cultural. La cultura popular tiene que ser transformada en una concepción de la realidad integral, y orgánica. Esto nos lleva a discutir: el análisis sociológico que Gramsci realiza de la concepciones populares de la realidad y su lugar en la teoría marxista.Los textos de Gramsci sobre cultura popular tienen sentido únicamente si son analizados en el contexto de su noción de ?hegemonía?. La pregunta básica que Gramsci lanza es la siguiente: Cómo una clase social pasa de una posición subalterna a una hegemónica. Para Lenin la respuesta es obvia. Una vez que el poder es conquistado y la dictadura del proletariado es establecida le sigue una revolución cultural, una reforma intelectual y moral de las masas; es decir, una transformación en su conciencia. Para Gramsci, el proletariado debe convertirse en un grupo dirigente antes de la conquista del poder político. Lo que hace a un grupo social ?dirigente? es la creación de una concepción del mundo.La fundación de una clase dirigente (por ejemplo, de un Estado) es equivalente a la creación de una Weltanschauung ¿Cómo debe entenderse la afirmación que el proletariado alemán es el heredero de la filosofía clásica alemana? Seguramente lo que Marx quería indicar era la función histórica de su filosofía cuando se convirtió en la la teoría de la clase que eventualmente se convertiría en Estado (Gramsci 1971: 381).Si para Lenin el poder era la condición la para supremacía política y cultural de una clase, para Gramsci el problema es cómo un grupo social se convierte en grupo dirigente antes de lograr el poder y puede continuar siéndolo después que la hegemonía política ha sido alcanzada (1971: 57-8). La hegemonía es ?el liderazgo intelectual y moral? de las clases subalternas. Se realiza cuando una ?reforma moral e intelectual? de la sociedad ha tenido lugar. La revolución no es un acto traumático, sino proceso orgánico y dialéctico que conlleva una transformación subjetiva en la conducta y en el pensamiento de las masas (Mouffe 1979: 168-204). Pero cuáles son las concepciones del mundo de las clases subalternas y cuáles son sus principales características? La respuesta de Gramsci es el sentido común y el folklore.?Sentido comúnLa noción de sentido común en Gramsci es más sofisticada y compleja que las que se encuentran en la filosofía tradicional o en las sociologías fenomenológicas. El sentido común ha sido comprendido como ?el sentido general, sentimiento o juicio de la humanidad; con mayor precisión, como un conjunto de creencias que la mayoría de la gente siente que son verdaderas?. Algunos autores, han insistido en la espontaneidad del sentido común y lo han definido como ?la totalidad de las concepciones que son aceptadas en un período dado y en una comunidad específica, espontáneamente y en tal cantidad que han sido consideradas como ordinariamente conocidas? (Grooten y Steenbergen 1972).Dentro de los esquemas teóricos de las corrientes sociológicas de inspiración fenomenológica, en particular en la sociología de Schutz, Berger yLuckmann, el sentido común ha sido entendido en oposición al pensamiento teórico como ?lo que la gente ?conoce? como ?realidad? en su vida cotidiana? (Berger y Luckmann 1966: 14). En consecuencia, estas concepciones reviven el llamado sentido común realista típico de la escuela escocesa de filosofía, de acuerdo con la cual la teoría del conocimiento es elaborada desde una posición y en apoyo de las creencias realistas de la gente en la calle. Así, el conocimiento de sentido común ha sido identificado ya sea teóricamente más adecuado que la filosofía, o en oposición a la ?naturaleza crítica? de la filosofía y de la metodología científica pero finalmente reconciliable con ellas, o definitivamente superior a todos los tipos de conocimiento debido a su carácter masivo y universal (Berger y Luckmann).El elemento común en todos estos enfoques filosóficos y sociológicos del sentido común es la reducción de su contenido a una expresión de actitud natural, una concepción del mundo no racional o no científica, sino de ser práctica y universal. Gramsci rechaza dichos enfoques al insistir en las características históricas, ideológicas y políticas del sentido común. Gramsci señala en una formulación introductoria que el sentido común fue virtualmente exaltado en los siglos diecisiete y dieciocho en el momento de una reacción intelectual a la filosofía aristotélica y a la autoridad de los principios bíblicos y Dios. La ciencia lo percibió como ?una cierta medida de experimentación? y de observación directa de la realidad a pesar de ser empírico y limitado (1971: 348). La fascinación con el sentido común que expresa la sociología contemporánea es de alguna manera ideológica. En oposición a los sistemas positivistas o pseudo-científicos, el sentido común es capaz de identificar las causas en forma transparente y producir juicios de una manera exacta, sencilla y práctica.El sentido común, Gramsci indica, es una concepción del mundo mecánicamente impuesta por una criatura extraña, por ?uno de los muchos grupos sociales en los que todos están automáticamente involucrados desde el momento de su entrada en el mundo conciente? (1971: 323). El sentido común es un producto de la historia y debe ser analizado como ?parte del proceso histórico?. Para ser más explícitos, existen muchos sentidos comunes y no simplemente uno. Cada estrato social tiene su propio sentido común y cada corriente de pensamiento deja atrás una sedimentación de sentido común que se cristaliza en un modo contradictorio en la conciencia popular. El poder de influencia que tiene la ideología dominante es visible en el contenido del sentido común. Por lo tanto, todos los enfoques filosóficos y sociológicos que definen al sentido común de las clases subalternas como la base del pensamiento objetivo necesitan comprender la función ideológica que cumple el sentido común en las sociedades estratificadas.Para Gramsci el sentido común es la filosofía de los no filósofos, la concepción del mundo típica de las clases subalternas en la fase negativa de su desarrollo; es decir, la fase de subordinación política y cultural con relación a los grupos dominantes y a sus ideologías. En contraste a la ?filosofía?, una concepción homogénea, coherente y sistemática del mundo, el sentido común representa una forma negativa, primitiva del orden intelectual.El ?sentido común? es el folklore de la filosofía, y está siempre a la mitad del camino entre el folklore propiamente hablando y la filosofía, la ciencia y la economía de los especialistas. El sentido común crea el folklore del futuro; es decir, como una fase relativamente rígida del conocimiento popular en un lugar y tiempo dado (Gramsci: 1971: 326).El sentido común existe en oposición a la filosofía y difiere cualitativamente de ella; sin embargo, es dependiente de la misma y funciona para integrar a los grupos subalternos a la cultura e ideología dominante. ?Su característica fundamental es que se constituye en una concepción en la cual, incluso en el cerebro de un individuo, es fragmentaria, incoherente e inconsecuente, de conformidad con la posición cultural y social de aquellas masas cuya filosofía lo es? (Gramsci 1971: 419). El sentido común es cualitativamente inferior a la filosofía no solo por su manera incoherente y fragmentaria como se presenta, sino por su contenido, el cual es una acumulación de sedimentaciones de épocas pasadas, un ?agregado caótico de diversas concepciones derivadas de varios grupos sociales. Por esta razón ?se puede encontrar allí cualquier cosa que a uno le guste?(1971: 422). De esta forma, concluye Gramsci, el sentido común es una ?fase rígida del conocimiento popular? pero ?continuamente transformándose y enriqueciéndose con ideas, opiniones derivadas de los sistemas metafísicos, principalmente de la religión?.Debido a la ausencia de una conciencia crítica, el sentido común es intrínsicamente incapaz de reflexionar histórica y dialécticamente. Su concepción de la realidad es, de hecho, estática, reificada, naturalista, fatalista y sus creencias son sostenidas por las masas como imperativos naturales. En este contexto, Gramsci rechaza tanto el enfoque psicológico de Sorel y el científico de De Man. En Sorel no hay una evaluación crítica del sentido común. Es importante aceptar y reverenciar los sentimientos populares, priorizar el sentido común, entenderlo y expresarlo en su forma racional y jurídica. El socialismo para Sorel es un sistema de justicia basado en el sentido común. Para De Man, el famoso socialdemócrata belga, igualmente opuesto al marxismo, un retorno a ?los valores psicológicos y éticos? de la clase obrera asegura la estrategia política apropiada. Su actitud hacia el sentido común es definido por Gramsci como ?cientificista?. De Man se inclina hacia el sentido común para ?teorizar? sus sentimientos y construir esquemas pseudo-científicos de la misma manera que un zoólogo se siente orgulloso del mundo de los insectos. ?Su posición es la de un estudiante académico del folklore que es permanentemente temeroso de que la modernidad vaya a destruir el objeto de su estudio. De Man estudia los sentimientos populares, pero ?no los siente para guiarlos, y los lleva en una catarsis de la civilización moderna? (Gramsci 1971: 419).Contra Sorel y De Man, y ciertamente contra todas las sociologías del sentido común, Gramsci propone una interpretación política del sentido común. Es suficiente mencionar que el carácter fragmentario, incoherente, antropomórfico del sentido común es la mejor documentación de su subordinación política e intelectual y de la naturaleza ?primitiva? de su contenido. Gramsci intenta probar que la inmadurez política y cultural de las clases subalternas es la base de la hegemonía política y cultural ejercida por otras clases. Por esta razón su análisis del sentido común sirve para demostrar por qué las clases populares han fracasado en su intento de lograr la hegemonía política a través de la historia. Al analizar los mecanismos mediante los cuales los grupos dominantes se mantienen en el poder, Gramsci hace énfasis en la función de los sistemas filosóficos tradicionales.Estos sistemas influyen las masas populares como una fuerza política externa, un elemento de fuerza cohesiva ejercida por las clases dirigentes y por lo tanto un elemento de subordinación a una hegemonía externa. Esto limita el pensamiento originalde las masas populares en una dirección negativa, sin tener un efecto positivo de un fermento vital de transformación interior de loque las masas piensan en una forma caótica y embriónica acerca del mundo y la vida (1971: 420)La historia de la filosofía. . . es la historia de intentos que se han hecho y de las iniciativas ideológicas retomadas por clases específicas de gente para cambiar, corregir o perfeccionar las concepciones del mundo que existen en una época particular y así cambiar las normas de conducta que va con ellas; en otras palabras, cambiar la actividad práctica como un todo (1971: 344).Pero si el sentido común es esencialmente un agregado caótico de concepciones heterogéneas del mundo sedimentadas en la conciencia de las masas populares, esto no significa que tiene que ser desechado como una fuente de conocimiento y de acción política. Gramsci hace notar que al interior del sentido común existe un núcleo positivo, un elemento creativo, el cual si es desarrollado puede llevar a la elaboración de una conciencia autónoma y a un sentido común renovado. Este es un sentido correcto, el embrión de un pensamiento crítico (1971: 328). El sentido común purgado de sus elementos a-críticos puede convertirse en la base de una nueva concepción del mundo de las clases populares. La construcción de la filosofía de la praxis, como la concepción del mundo de las clases subalternas, descansa en una crítica y en una trascendencia del sentido común.?FolkloreComo en el caso del sentido común, los análisis Gramsci sobre folklore responden a dos exigencias. Por un lado, intenta mostrar los procesos por medio de los cuales las clases dominantes ejercitan su control cultural y político. Por el otro, busca al interior de la cultura popular un saludable núcleo de ideas y experiencias, las cuales educadas, podrían convertirse en una concepción superior del mundo, capaz de superar los sistemas filosóficos más refinados y elaborados que prevalecen en la sociedad. La caracterización negativa del sentido común y del folklore responde a la necesidad de crear una nueva cultura de masas.El folklore es la forma más inferior de la cultura y del pensamiento filosófico también típico de las clases subalternas que viven en la periferia de las hegemonías dominantes. Es un producto derivado de la ?alta? cultura de las clases dominantes y su función es la de mantener la cultura popular en una posición subordinada. Al mismo tiempo, el folklore es la concepción que asegura el mantenimiento de la unidad ideológica al interior de un bloque social (1971: 328). En los estudios convencionales sobre el folklore, éste es concebido como un objeto de erudición, un pasatiempo intelectual, como algo trivial, extraño o pintoresco. Para Gramsci, el folklore es por el contrario un dispositivo que contribuye a la comprensión histórica de una Weltanschauung global que prevalece en un período histórico determinado. De igual manera, Gramsci lo considera como una concepción del mundo ligada y subordinada a la cultura dominante y a las hegemonías intelectuales característíca de ciertos estratos populares. El folkore, señala, es ?el sistema completo de creencias, supersticiones, opiniones, modos de percibir las cosas y de formas de actuación? (1971: 323). Tres ideas parecen subrayar la concepción gramsciana del folklore. Primero, es una ?concepción del mundo? que contiene un corpus específico de creencias, normas y valores. Como tal, es la reflexión de las condiciones de primitividad cultural de las clases populares. Segundo, se mantiene en oposición a la concepción oficial de las clases dominantes. Tercero, es la característica de aquellas clases que son excluidas de la participación en la hegemonía cultural de la nación, principalmente el campesinado. Gramsci procede a realizar dos series de observaciones sobre la naturaleza y organización social del folklore.Como en el caso del sentido común, características negativas caracterizan el fenómeno del folklore. Es una ?conglomeración desorganizada de fragmentos de todos los puntos de vista sobre el mundo desarrollados a lo largo de la historia, la mayoría de los cuales se encuentran en el folklore como documentos que sobreviven mutilados y contaminados? (Davidson 1969: 27). El carácter no elaborado y a-sistemático del folklore tiene su base en la propia naturaleza de las clases subalternas, las cuales por definición son incapaces de desarrollar puntos de vista elaborados, sistemáticos, políticamente centralizados y organizados (Davidson 1969: 28). Con esta idea, lo que Gramsci quiere dar a entender es que el alto grado de sistematización y elaboración de las concepciones del mundo son consecuencia y expresión de una hegemonía mantenida en todo el organismo social. Por el contrario, la Weltanschauung popular a-sistemática y no elaborada es el resultado de la falta de una participación hegemónica. Nada resulta más contradictorio y fragmentario que el folklore, escribe Gramsci. Diversos elementos de sistemas de pensamiento opuestos se han congelado en la conciencia popular. Existen como valores fosilizados.Dentro del folklore se encuentra una ?moralidad popular?, que ensambla las máximas de la conducta práctica derivadas de la creencias y supersticiones. La ciencia moderna también introduce nuevos elementos en el folklore moderno. De hecho, ?ciertas ideas científicas y opiniones, divorciadas de su contexto global y más o menos desfiguradas, continuamente caen en el conocimiento popular y son ?insertadas? en el mosaico de la tradición? (Davidson 1969: 27). El problema de la naturaleza del folklore más que su organización social es lo que principalmente parece interesarle a Gramsci. En tal sentido, lo examina como un fenómeno dependiente de las ideologías dominantes, así: ?el folklore siempre ha estado atado a la cultura de la clase dominante, y, a su propia manera, se ha apropiado de ciertos aspectos de ésta, lo cual se ha convertido en parte de las tradiciones precedentes? (Davidson 1969: 9). La mayoría de los elementos esenciales del folklore son conservadores. Estos son retenidos por la gentes como ideas objetivadas, cosificadas y que sirven para perpetuar una estratificación cultural en la sociedad. De nuevo, como en el caso del sentido común, Gramsci no rechaza el folklore en su totalidad. Individualiza dentro de éste un ?núcleo saludable? de elementos positivos y progresistas los cuales, sí son replanteados, pueden ser incorporados en una concepción del mundo más elevada, la filosofía de la praxis. Existen ?algunos imperativos? más tenaces y efectivos que la moralidad oficial, una ?serie de innovaciones a menudo creativas y progresistas, determinadas espontáneamente por nuevas formas y condiciones de vida opuestas o diferentes a la moral de las clases dirigentes (Davidson 1969: 27). Las masas poseen, sin embargo, criterios de evaluación sencillos y originales. Gramsci cita el caso de las canciones populares que no son escritas por las clases populares ni orientadas hacia su audiencia, pero ?adoptadas por ellas porque se ajustan a su modo de pensar y a sus sentimientos? (Davidson 1969: 21).Lo que distingue una canción popular en el contexto de un país y de su cultura no es la calidad artística, ni el origen histórico, sino la manera como ésta percibe el mundo y la vida, en contraste con la percepción oficial. En esto podemos buscar la ?colectividad? de la canción popular y de lo popular en si mismo (Davidson 1969: 27).Dichos elementos críticos y progresistas son fuerzas potenciales de cambio. La filosofía de la praxis está llamada a transformar la concepción folklórica del mundo de la cual son portadoras las clases populares, al incorporar y desarrollar posteriormente su ?núcleo positivo?. La creación de una cultura nueva trae consigo una catarsis del folklore?. El cual tiene que despojarse a si mismo de sus elementos particulares y localistas y convertirse en un verdadero fenómeno nacional-popular. El pensamiento folklórico, Gramsci indica, es un modo provincial de pensamiento, en el sentido de ser anacrónico y típico de una clase que se caracteriza por ser no tener un carácter universal. Y se constituye en ?nacional-popular? cuando logra un nivel de cultura universal y cosmopolita.4. Consideraciones finalesLos criterios metodológicos de la sociología de Gramsci son los mismos utilizados por la concepción materialista de la historia, por el marxismo histórico. Desde esta perspectiva, la sociología no solamente estudia la relación de las partes de una estructura social determinada, sino también la interrelación entre el todo y las partes. El todo puede determinar la estructura cualitativa de las partes y las partes pueden determinar la estructura cualitativa del todo. La sociología de Gramsci parece ser un intento teórico de analizar la estructura dinámica de la sociedad desde una posición de su desarrollo global y del desarrollo de sus partes. A diferencia de la sociología burguesa, la sociología crítica materialista entiende la historia y la sociedad como praxis política, como un proceso de subjetivación de la dimensión objetiva de la realidad.Como ?sociólogo del conocimiento?, Gramsci ha insistido en la necesidad de analizar el contexto social de las ideas. En su esquema básico, la ideologización del pensamiento es llevada a una posición límite; la teoría del conocimiento se convierte en una teoría de la ideología; la totalidad de los fenómenos socio-culturales se encuentra finalmente subordinada al criterio hermenéutico de la ?conciencia crítica? de las clases subalternas, la cual es desarrollada en el momento ascendente hacia una hegemonía política e ideológica. Para Gramsci, la sociología del conocimiento se transforma en una forma de conciencia crítica. Su validez reside en su función ideológica de organizar intelectualmente la experiencia de las clases subalternas.En la misma línea de pensamiento, la sociología Gramsci no se limita a comprender el sentido común, sino transformarlo. Su análisis del sentido común es eminentemente político, en la medida en que sus reflexiones se enfocan en las contradicciones básicas y objetivas, masas y élites, masas e intelectuales, clases dominantes y clases subalternas, teoría y praxis. La filosofía de la praxis en Gramsci es simplemente un sentido común renovado, la concepción del mundo de las clases subalternas que aspiran a lograr una hegemonía política y cultural.La dominación de una clase sobre otra es siempre la dominación de una determinada Weltanschauung sobre otra; consecuentemente cualquier movimiento revolucionario si quiere serlo realmente, tiene que ser precedido por una profunda reforma intelectual y moral, por una transformación radical de la conciencia de las gentes. La hegemonía es una reforma de la conciencia de los agentes sociales. Por lo tanto, la reforma social se constituye para Gramsci en el proceso de emancipación política, moral y cultural de las clases subalternas.BibliografíaBerger, P. y T. Luckmann (1966) The Social Construction of Reality: a Treatise of Sociology of Knowledge. Garden City, New York: Doubleday.Davidson, A. (1969) Antonio Gramsci: The Man, His Ideas. Sidney: Australian Left Review..Gabel , J. (1969) ?Mannheim et le marxisme hongrois? en L?Homme et la Societe 11. 127-45.Gramsci, A. (1971) Selection from the Prison Notebooks. Quintin Hoare and Geoffrey Nowell (eds. y trans). Nueva York: International Publishers.__________(1966) Il Materialismo storico e la filosofia di Benedetto Croce. Torino: Einaudi.Grooten, J. y G.Steen (1972) New Encyclopedia of Philosophy.Gurvitch, G. (1972) The Social Frameworks of Knowledge. Nueva York: Harper and Row.Lukács, G. (1972) History and Class Consciousness. 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jueves, noviembre 09, 2006

CUESTIONARIO

Parlamentarios de la Alianza presentan “cuestionario” público a Bachelet y Lagos sobre irregularidades en Chiledeportes
Fuente :La Segunda Internet
Los diputados de Renovación Nacional, Nicolás Monckeberg, Alfonso Vargas y Pablo Galilea, junto a los UDI Marcelo Forni y Juan Lobos, presentaron un cuestionario –en nombre de todos los parlamentarios de la Alianza- al ex presidente Ricardo Lagos y la actual Mandataria, Michelle Bachelet, para que respondan por los casos de corrupción detectados en Chiledeportes.“Como la Constitución no nos permite interpelar aquí en la Cámara, como quisiéramos, a los responsables políticos es que la Alianza, con sus 55 parlamentarios ha decidido interpelar públicamente tanto al Presidente del año 2005, responsable de los casos de corrupción que denunció la Contraloría, don Ricardo Lagos, como también a la propia presidenta de la República Michelle Bachelet por las acciones u omisiones por las que ha sido responsable desde que ella conoció estos hechos”, dijo el diputado Nicolás Monckeberg.Gobierno anteriorAgregó que “el Presidente de la República de ese entonces, don Ricardo Lagos Escobar no podía decir nada porque estaba fuera de Chile, y acaba de llegar a Chile y dice que no se va a referir sobre los hechos de la contingencia. La actual Presidenta de la República ha repetido en reiteradas veces que éstas irregularidades son del gobierno anterior y que ella solamente se refiere a lo que pasa en su Gobierno, y sin embargo, los chilenos siguen esperando que alguien asuma la responsabilidad y que no se sigan entregando la pelota de unos a otros”.El cuestionario es el siguiente:DIEZ PREGUNTAS AL EX PRESIDENTE RICARDO LAGOS ESCOBAR• ¿Por qué si usted repitió tantas veces que “las instituciones deben funcionar”, permitió que Chiledeportes continuara con su irregular funcionamiento, pese a que las irregularidades se conocían al menos desde abril de 2002? • ¿Qué acciones determinó realizar una vez que en agosto de 2005 la Contraloría detectó, por segunda vez, un muy mal manejo de la Ley del Deporte y de los fondos de Chiledeportes?• ¿Qué antecedentes técnicos y de experiencia en el área del deporte tuvo en consideración al designar como Directora de Chiledeporte a la señora Macarena Carvallo? ¿Por qué su gobierno se opuso el año 2003 a incorporar el cargo de Director de Chiledeportes a la Alta Dirección Publica y así haberlo elegido por Concurso Público?• ¿Qué acciones y medidas adoptó usted para asegurarse que entrara a trabajar a Chiledeportes la gente más idónea y calificada y no los operadores políticos, que hoy la propia Concertación critica, porque operaban en función de otros intereses antes que los del país ?• ¿Por qué su gobierno sostuvo en la comisión investigadora de Chiledeportes el año 2005 que no habían irregularidades en la entidad y que sólo se trataba de “errores administrativos”?• Cuando a comienzos del 2005 estalló la polémica en Chiledeportes, el ex vocero, Francisco Vidal, anunció el fin de las asignaciones directas como herramienta de entrega de recursos ¿por qué nunca se intentó poner en práctica dicha medida? ¿Fue sólo un anuncio para “salir del paso”?• El Presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios de Chiledeportes ha planteado que tanto a Ernesto Velasco, como a Macarena Carvallo “se les advirtió de las irregularidades y no hicieron nada” ¿Cómo es posible que estando al tanto de las irregularidades no hayan hecho cambios en la institución?• ¿Por qué Chiledeportes entregó $55 millones a la Secretaría General de Gobierno vía asignación directa durante 2005 en circunstancias de que es ese el Ministerio encargado de Chiledeportes? ¿Por qué de los 15 proyectos financiados con este aporte 13 se realizaron durante la campaña electoral?• ¿Le parece razonable que del monto total de asignaciones directas entregadas por Chiledeportes el año 2005 a municipalidades, el 73% se haya asignado a municipios de la Concertación?• ¿Qué responsabilidad asume usted por los millonarios fraudes ocurridos en Chiledeportes, teniendo en cuenta que gran parte de ellos ocurrieron durante su gobierno?DIEZ PREGUNTAS A LA PRESIDENTA MICHELLE BACHELET• ¿Cómo es posible que conociendo de las irregularidades que arrastraba Chiledeportes al menos desde 2003 usted haya mantenido en sus cargos a 5 directores regionales de Chiledeportes y otros 2 ocupen cargos en otras reparticiones públicas? ¿No es que nadie se iba a “repetir el plato”?• ¿Qué instrucciones específicas en relación a Chiledeportes usted le entregó al ministro encargado al asumir el mando? • ¿Por qué no adoptó las medidas de fiscalización y control que se recomendaban en distintos informes de auditoría incluido el informe del Consejo de Auditoría Interno del año 2005? • Cuando la Dirección de Chiledeportes le señala que durante el año 2006 la institución tuvo un incremento en el cumplimiento de metas del 95% y que la fiscalización de las asignaciones directas había cubierto el 90% de los proyectos, ¿tomó alguna medida para verificar que le estuvieran diciendo la verdad? • ¿Le parece razonable que del monto total de asignaciones directas entregadas por Chiledeportes a municipalidades desde que usted asumió el mando, el 78% se haya asignado a municipios de la Concertación?• ¿Qué antecedentes técnicos y de experiencia en el área del deporte tuvo en consideración al designar como Directora de Chiledeportes a la señora Catalina Depassier?• ¿Le parece suficiente para garantizar la transparencia de Chiledeportes únicamente haber encomendado sumarios internos a tres fiscales administrativos, todos funcionarios de la institución, y a su vez militantes de los propios partidos de gobierno? ¿Cree usted que de esa forma se sabrá toda la verdad y se va a sancionar a los verdaderos responsables ? • ¿Por qué se le ocultó la información detectada por la Contraloría a los parlamentarios para la aprobación del presupuesto 2007 de Chiledeportes? • ¿ Va a adoptar medidas para sancionar la conducta de ocultamiento señalada?• ¿Qué responsabilidad asume en todos estos hechos teniendo en cuenta que, ya se han conocido denuncias de irregularidades dentro de Chiledeportes durante su propio Gobierno y que sólo se han adoptado algunas medidas recién en Octubre, una vez que estalló el escándalo ?Piden explicacionesNicolás Monckeberg agregó que “ha pasado casi un mes desde que se empezaron a conocer las denuncias en Chiledeportes. Hoy día estas denuncias han sido el escándalo más grande de corrupción que se ha cometido en el último tiempo y más allá de los distintos anuncios que hemos escuchado, hasta la fecha nadie ha asumido ni siquiera una responsabilidad política en estos hechos”.Asimismo, cuestionó duramente el hecho de que las autoridades de las cuales depende Chiledeportes no den explicaciones. “Se dijo que la subsecretaria anterior no podía responder porque ya se fue, que la subsecretaria actual tampoco porque viene llegando”, señaló el parlamentario.

martes, noviembre 07, 2006

EX DICTADOR SONRIE

Saddam Hussein regresa a la Corte tras ser condenado a muerte
Noviembre 07, 2006BAGDAD, Iraq AFPEl ex dictador iraquí Saddam Hussein volvió a ocupar el banquillo de los acusados este martes en el marco de un juicio por genocidio contra los kurdos que habitan el norte del país, dos días después de ser condenado a muerte en otro proceso por la matanza de 148 chiitas. Saddam entró al tribunal de Bagdad, donde se levantó el toque de queda, con una sonrisa en la cara, vestido con su habitual traje oscuro. Durante la audiencia, rechazó el testimonio de uno de los presuntos sobrevivientes kurdos de la denominada "campaña de Anfal" que tuvo lugar en Kurdistán en 1987 y 1988. "¿Quién puede verificar esos hechos, quién puede sostenerlos? Nadie", dijo el ex presidente iraquí tras escuchar el relato de un testigo que denunció ejecuciones sumarias de familiares y vecinos en su poblado en esa fecha. Los abogados de Saddam, que boicotean el juicio, no estaban presentes para protestar la supuesta intervención del gobierno iraquí en la designación del juez Mohamed al Oreibi al Jalifa. La defensa está por ende a cargo de abogados de oficio, que Saddam y los demás inculpados recusan. El domingo, el ex presidente iraquí de 69 años, derrocado hace más de tres años por Estados Unidos, fue sentenciado a morir en la horca por cometer crímenes contra la humanidad al ordenar la ejecución de 148 habitantes chiitas del poblado de Dujail (norte de Bagdad) en 1982, en represalia por un atentado fallido en su contra. Su hermanastro y ex jefe de los servicios de inteligencia, Barzan al Tikriti, también fue condenado a muerte, así como Awad Ahmed al Bandar, presidente del tribunal revolucionario que ordenó la matanza de los chiitas. El ex vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan fue condenado a cadena perpetua, mientras tres miembros locales del partido Baas fueron sentenciados a 15 años de prisión y uno de ellos fue absuelto. Saddam Hussein regresó este martes a la corte para escuchar nuevos testimonios sobre cómo él y otros seis integrantes de su régimen supuestamente masacraron a decenas de miles de kurdos en la campaña de Anfal, en el norte de Iraq. Uno de los otros seis acusados es su primo Hassan al Majid, conocido como "Alí el químico". Saddam Hussein, único acusado en ambos juicios, puede recibir una segunda condena a muerte en el marco de este proceso. Los fiscales dicen que unos 180.000 civiles kurdos murieron en la masacre de Anfal. Saddam y los demás acusados insisten en que fue una operación contrainsurgente legítima contra guerrillas separatistas. La audiencia anterior tuvo lugar el 31 de octubre y el juez al Jalifa aplazó el caso hasta el 7 de noviembre, dos días después del veredicto de Saddam por el juicio de la matanza de Dujail. Decenas de testigos kurdos han ofrecido en varias audiencias desgarradores testimonios de cómo las fuerzas de Saddam arrasaron sus poblados en 1988, mataron a miles con bombas de gases químicos y destrozaron sus hogares. El primer testigo de la audiencia del martes, Qahar Jalil Mohamed, contó que el 25 de agosto de 1988 los habitantes de su poblado en Kurdistán (norte) entraron en pánico al enterarse de que el Ejército iraquí los atacaría, e intentaron huir. "La gente intentaba escaparse pero no podía. Los militares llegaron al pueblo, algunos de nosotros decíamos que debíamos rendirnos, otros querían suicidarse", relató. "Enviamos a ancianos a hablar con el Ejército para conocer sus intenciones, y un oficial juró sobre el Corán y en nombre de Saddam Hussein y del partido (Baas) que no nos ocurriría nada malo, entonces decidimos entregarnos", añadió. Pero los militares iraquíes "nos llevaron fuera del pueblo y separaron hombres, mujeres y niños", acotó. "El ejército reunió a 37 hombres, incluyéndome a mí, y comenzó a dispararnos. Los militares recargaron sus Kalashnikov y volvieron a tirar", añadió. "En total, murieron 33 personas, yo perdí a mi padre y a mis dos hermanos. Recibí un balazo en la espalda y otro en la frente", dijo el testigo, que se quitó el turbante para mostrar la cicatriz sobre sus ojos y levantó su túnica para mostrar las marcas en la espalda. "Quiero que todos vean mis heridas", dijo. Un total de 18 miembros de su familia murieron en la masacre de Anfal, precisó. El testigo dijo que encontró a un sobrino aún con vida y partieron juntos, pero luego fueron capturados por las tropas de Saddam y conducidos a un campo de detención llamado Baherka, donde vio cómo un médico introducía un destornillador en la herida de un detenido. Pasó tres años en el campo de prisioneros, donde al menos 10.000 hombres, mujeres y niños permanecieron detenidos antes de ser liberados en una amnistía. En la última audiencia, otro sobreviviente ubicado detrás de una cortina para ocultar su identidad había relatado cómo las tropas iraquíes arrastraron a prisioneros a un pozo cavado en las arenas del desierto y les dispararon bajo las luces de una máquina excavadora.
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